● El Instituto participa activamente en la estrategia “El ABC de las emociones”, impulsada por la Presidenta Claudia Sheinbaum Pardo, que tiene como objetivo promover el bienestar socioemocional y el cuidado de la salud mental de las y los jóvenes
● El ISSSTE cuenta con el Código Morado, protocolo que se activa ante casos de personas con conducta suicida u otras condiciones de salud mental que requieren atención especializada, y que contempla la capacitación del personal para identificar factores de riesgo y brindar atención oportuna

Ciudad de México, a 13 de septiembre de 2026.- En el marco del Día Internacional para la Prevención del Suicidio, el Instituto de Seguridad y Servicios Sociales de los Trabajadores del Estado (ISSSTE), encabezado por el director general Martí Batres Guadarrama, promueve acciones de capacitación y concientización para la prevención del suicidio, dirigidas a pacientes, personal médico, madres y padres de familia.
La coordinadora nacional de Atención Paliativa (PALIATIVISSSTE), Eréndira Vicencio Rosas, señaló que el organismo participa activamente en la estrategia “El ABC de las emociones”, impulsada por la Presidenta Claudia Sheinbaum Pardo, orientada a promover el bienestar socioemocional y la salud mental de las y los adolescentes y jóvenes mediante la prevención, el reconocimiento y la gestión de las emociones, el autocuidado y la detección oportuna de situaciones que requieran apoyo.
Entre las acciones institucionales en esta materia, agregó, se encuentra la participación en la Coordinación Nacional de Salud Mental, mediante la conformación de grupos focales, la definición de contenidos temáticos para las intervenciones, así como de los tamizajes que se aplicarán y las rutas de atención. Además, el ISSSTE participa en la elaboración de guías de orientación y acompañamiento socioemocional dirigidas a jóvenes y tutores.
En este sentido, la jefa de Psiquiatría, Paidopsiquiatría, Neuropsicología y Psicología del Centro Médico Nacional (CMN) “20 de Noviembre”, Georgina Ochoa Madrigal, compartió las acciones que se llevan a cabo en esta unidad médica, entre ellas pláticas dirigidas a médicos residentes de Psiquiatría, actividades coordinadas con el área de Trabajo Social y la difusión de información para sensibilizar a pacientes, familiares y personal de salud sobre la prevención del suicidio.
“Estas señales son posters que tienen el color que es característico, que es el amarillo, y lo han hecho en el hospital. Eso es por parte del trabajo social y nos hemos coordinado para que en las señalizaciones aparezca que se puede pedir ayuda. Sí se ha hecho mucha publicidad respecto a esto y la seguimos haciendo”, afirmó.
Además, Ochoa Madrigal detalló que el ISSSTE cuenta con el Código Morado, protocolo que se activa cuando una persona con conducta suicida o alguna condición de salud mental que requiere atención especializada se encuentra en el hospital. Explicó que este mecanismo contempla la capacitación del personal para identificar factores de riesgo y contar con los conocimientos necesarios para actuar de manera adecuada y oportuna.
“El Código Morado nos ha servido mucho porque hemos dado pláticas en el auditorio para que todas las áreas de este hospital conozcan lo que es. Hacemos mucha difusión porque dentro de los rubros de Código Morado está el paciente suicida, aparte de otras patologías psiquiátricas importantes”, externó.
Por otro lado, señaló que existen diversas señales de alerta que pueden presentar las personas con depresión o ansiedad, entre ellas aislamiento, pérdida de interés en actividades que antes disfrutaban, insomnio, llanto frecuente, irritabilidad, desesperanza o la sensación de ser una carga para otras personas.
“Existen cambios repentinos en el sueño o en el apetito o que empiecen a consumir sustancias de cualquier tipo, sea alcohol u otras sustancias prohibidas; también es una señal de alarma. Hay que promover la apertura en torno a las emociones”, añadió.
Asimismo, recomendó que, ante la presencia de estas señales, familiares y personas cercanas brinden acompañamiento y apoyo en actividades cotidianas como comer, hidratarse y descansar; escuchen y validen las emociones de la persona sin juzgarla, y busquen atención especializada. Subrayó también la importancia de eliminar tabúes y prejuicios en torno a la salud mental y sus tratamientos.

