FRANK AGUIRRE MIDE EL PULSO DEL FÚTBOL PACEÑO Y ABRE LA CONVERSACIÓN SOBRE ASCENSO, TALENTO Y COMUNIDAD

El Dr. Frank Aguirre compartió conducción con Vico Caballero en Territorio en Movimiento del IERT, donde conversó con la directiva del Atlético La Paz sobre el regreso del ascenso, la movilidad social que genera el deporte y el papel del club en la identidad de la ciudad.

La Paz, Baja California Sur.— El fútbol también se juega fuera de la cancha. El pasado jueves, el Dr. Frank Aguirre compartió la conducción del programa Territorio en Movimiento, del Instituto Estatal de Radio y Televisión de Baja California Sur, junto a Vico Caballero, para abrir un espacio de conversación con Samuel Hernández Hernández, presidente del Club Atlético La Paz, e Ivonne Romo Méndez, vicepresidenta del club, en torno a uno de los debates que atraviesan actualmente al fútbol profesional mexicano: el ascenso y descenso.

La conversación ocurrió en un momento en que la posibilidad de subir a Primera División continúa cerrada para los clubes de Liga de Expansión. El reglamento de competencia de la temporada 2026-2027 establece que los clubes de Liga MX no descenderán y los de Expansión MX no ascenderán; al mismo tiempo, Atlético La Paz se encuentra entre los clubes que han mantenido acciones para recuperar esa movilidad deportiva.

Más allá de la discusión reglamentaria, Aguirre puso sobre la mesa el valor de que los propios directivos levanten la voz por el futuro de la competencia, destacando que en el fútbol suelen ser los jugadores o los directores técnicos quienes protagonizan las discusiones públicas, mientras que en esta ocasión la dirigencia de un club decidió asumir también una posición visible frente al problema.

Para el médico paceño, hablar de ascenso no significa solamente hablar de categorías, tablas o reglamentos, sino de oportunidades.

Un niño puede comenzar jugando en una cancha de colonia, incorporarse a un equipo, competir y aspirar a llegar al profesionalismo. Para Aguirre, esa posibilidad representa también una forma de movilidad social: la existencia de una ruta deportiva permite que el talento tenga un horizonte y que el esfuerzo pueda convertirse en una oportunidad concreta.

Durante la conversación, el Dr. Frank Aguirre trasladó esa reflexión a Baja California Sur y la vinculó con una problemática que conoce desde su ejercicio profesional: la fuga de talento.

Explicó que algo similar ocurre en el sector salud, donde jóvenes sudcalifornianos que estudian medicina fuera del estado pueden terminar incorporándose como profesionales calificados en otros lugares sin regresar a Baja California Sur. Desde su experiencia médica, señaló que el fenómeno también puede observarse en el deporte, particularmente entre adolescentes que se preparan para visorias y procesos de formación con instituciones como Necaxa, Chivas, Barcelona o América.

La pregunta, planteó, no es únicamente cuántos jóvenes tienen talento, sino qué tan sólida es la ruta que una ciudad puede ofrecerles para que ese talento pueda desarrollarse y, eventualmente, echar raíces en ella.

La conversación también llevó el debate hacia la relación entre el Atlético La Paz y su territorio.

Aguirre preguntó a la directiva por la posibilidad de que el club pueda profundizar su presencia en las colonias que rodean al Estadio Guaycura, ubicado en una zona tradicional de La Paz donde todavía sobreviven dinámicas barriales que permiten que niñas, niños y adolescentes jueguen fútbol en la calle.

En ese contexto apareció El Choyal, un barrio con carencias y vulnerabilidades, pero también con una identidad comunitaria que permanece frente a los procesos de transformación urbana y gentrificación que han alcanzado a otros sectores tradicionales de la ciudad.

La reflexión fue directa: antes de preguntarse solamente hasta dónde puede llegar Atlético La Paz, también vale la pena preguntarse qué tan profundamente puede entrar La Paz en el Atlético.

El propio brief de la conversación planteaba precisamente esa idea: que un club profesional puede ser mucho más que competencia, pues también puede convertirse en un espacio de identidad, formación y comunidad.

Finalmente, Aguirre llevó la conversación a una pregunta personal que conecta su afición por el club con una mirada hacia el futuro: ¿podría algún día La Paz tener un equipo femenil, las Atléticas de La Paz?

El cuestionamiento tuvo además una dimensión familiar. El Dr. Frank Aguirre relató que actualmente lleva a su hija, de dos años, a los partidos del Atlético La Paz y expresó su deseo de que algún día ella pudiera crecer viendo a mujeres representar a la ciudad y, eventualmente, imaginarse jugando en sus fuerzas básicas.

La respuesta de Ivonne Romo permitió dimensionar uno de los retos estructurales del proyecto: la posibilidad de contar con un equipo femenil dentro de la estructura profesional está vinculada a alcanzar la Primera División, lo que colocó nuevamente sobre la mesa la importancia que tiene para el club recuperar una ruta de crecimiento deportivo.

Así, la conversación en Territorio en Movimiento terminó alejándose del simple marcador para regresar a una pregunta mucho más amplia: qué papel puede jugar el fútbol profesional en la construcción de una ciudad.

Para Frank Aguirre, el deporte puede ser competencia, pero también puede ser identidad, oportunidad, formación y comunidad. Y en una ciudad como La Paz, donde todavía existen barrios que conservan sus propias formas de convivencia alrededor de una cancha, el reto no sólo consiste en construir un gran equipo, sino en lograr que la ciudad pueda reconocerse dentro de él.

Del ascenso a la movilidad social; del talento a la identidad; de la cancha al barrio. El fútbol, cuando se arraiga en su territorio, deja de ser solamente un espectáculo y comienza a formar parte de la vida de una ciudad.