Defensa, preparada para proteger y auxiliar a las familias ante el huracán «Polo» en el Pacífico

Este 22 de septiembre de 2026, el Ejército, la Fuerza Aérea y la Guardia Nacional cuentan con 1,415 integrantes en la Fuerza de Apoyo para Casos de Desastre, lista para auxiliar a la población ante los efectos del huracán Polo en el Pacífico mexicano. Este dispositivo, establecido en el Valle de México, dispone de personal especializado, maquinaria y medios de transporte para intervenir donde se requiera y reforzar la respuesta territorial mediante el Plan DN-III-E.

El Servicio Meteorológico Nacional informó que el fenómeno alcanzó la categoría 5 en la escala Saffir-Simpson. En su pronóstico de las 06:00 horas de esta fecha, prevé lluvias muy fuertes a intensas desde Jalisco hasta Oaxaca, además de rachas de viento y oleaje elevado. Estas condiciones hacen prioritarias la prevención y la preparación de los servicios de auxilio para proteger a las comunidades expuestas.

La Fuerza de Apoyo constituye una reserva que permite ampliar y fortalecer la capacidad operativa de las unidades militares presentes en las entidades afectadas que ya aplican el Plan DN-III-E. Su organización combina medios terrestres y aéreos para trasladarse a distintas regiones del país y reforzar las labores de asistencia cuando las necesidades de una emergencia superan los recursos locales. Este esquema articula la cercanía de los mandos territoriales con el respaldo de personal y equipo especializado.

Para esa tarea, el componente terrestre dispone de nueve unidades de maquinaria pesada, cinco células de sanidad, cinco de intendencia y cinco de transmisiones, además de seis binomios canófilos; se suman una cocina móvil, una planta potabilizadora, una torre de iluminación y dos camiones de volteo; mientras que el componente aéreo cuenta con cinco aviones y cuatro helicópteros. Estos recursos permiten organizar una respuesta que contempla atención médica, preparación de alimentos, suministro de agua potable, comunicaciones y apoyo en labores de búsqueda y remoción de materiales.

La movilidad es otro elemento central de esta preparación, a las nueve aeronaves se agregan 20 tractocamiones y 15 vehículos de 6.5 toneladas para el traslado de efectivos, equipo e insumos. En el Centro Estratégico Militar de Acopio, ubicado en Santa Lucía, Estado de México, se cuenta con una reserva de 15,965 despensas, 13,890 canastas alimentarias y 1’949,227 litros de agua embotellada, disponibles para atender los requerimientos de ayuda.

Detrás de cada vehículo, aeronave y equipo de auxilio hay mujeres y hombres preparados para servir a quienes atraviesan una emergencia. Su experiencia y vocación se orientan a una prioridad: proteger la vida, brindar atención cercana y contribuir a que las familias recuperen condiciones de seguridad.

Con esta preparación, el Ejército, la Fuerza Aérea y la Guardia Nacional refrendan su compromiso de acompañar a la ciudadanía ante situaciones de desastre, con capacidad de respuesta, coordinación y sentido humano.