El Laboratorio de ARNm y Cáncer del instituto es parte del conjunto de estrategias para integrar medicina
traslacional personalizada, mejorando el pronóstico de las pacientes con cánceres cervicouterinos
Para el tratamiento se cuenta con tecnología de vanguardia desde cirugía, hasta radioterapia, quimioterapia e inmunoterapia
Ciudad de México a 26 de marzo de 2026. En el marco del Día Mundial de la Prevención del Cáncer Cervicouterino, el Instituto Nacional de Cancerologia (INCan) se posiciona como un referente en la atención integral y oportuna, así como en la innovación y la investigación en torno a este padecimiento.

En este sentido, el Laboratorio de ARNm y Cáncer del INCan ha generado avances en la investigación de la epigenética y biología molecular, que han contribuido al desarrollo y promoción de biomarcadores especificos para la detección temprana y del riesgo de esta enfermedad, afirmó la investigadora de dicho laboratorio, Noemí Baranda Ávila.
La especialista destacó el esfuerzo del Laboratorio de ARNm y Cáncer para aplicar la tecnología en el desarrollo e implementación de vacunas profilácticas contra el Virus del Papiloma Humano (VPH), como una de las estrategias más efectivas en la prevención primaria del cáncer cervicouterino, con un impacto significativo en la reducción de la incidencia de lesiones precursoras.
Resaltó que el laboratorio es parte de la estrategia del INCan para integrar medicina traslacional y personalizada, con el propósito de mejorar el pronóstico de las pacientes con cáncer y personalizar los tratamientos oncológicos.
Por su parte, el jefe del Servicio de Ginecología Oncológica del INCan, David Isla Ortiz, destacó que las pruebas de tamizaje, como la prueba de VPH y el Papanicolaou, permiten identificar lesiones precancerosas asociadas a cáncer de cuello uterino. «Estas pruebas han demostrado ser altamente efectivas para reducir la incidencia y la mortalidad, por lo que es fundamental realizarias de manera periódica», puntualizó.
En este contexto, el Instituto atiende entre 400 y 500 pacientes al año con esta enfermedad; no obstante, alrededor del 80 por ciento llega en etapas localmente avanzadas.
David Isla Ortiz enfatizó que la infección persistente por el VPH es la principal causa de esta enfermedad, por lo que la vacunación representa una de las estrategias más efectivas de prevención. «Las vacunas contra el VPH pueden prevenir hasta el 90 por ciento de los casos de cáncer cervicouterino. Son seguras, eficaces y fundamentales dentro de la estrategia global para su erradicación», afirmó.
Asimismo, hizo un llamado a madres, padres y cuidadores a vacunar tanto a niñas como a niños entre los 9 y 15 años, ya que también contribuye a reducir otros tipos de cáncer asociados al virus.
El experto advirtió que en etapas tempranas la enfermedad suele ser asintomática; sin embargo, algunos signos de alerta incluyen sangrado vaginal anormal, dolor durante las relaciones sexuales y flujo persistente.
En relación con la atención médica para cada mujer, el INCan cuenta con un enfoque multidisciplinario y tecnología de vanguardia para el tratamiento en etapas avanzadas de cáncer cervical, que abarca procedimientos que pueden ir desde cirugía, hasta radioterapia, quimioterapia e inmunoterapia.
«Cuando el cáncer se detecta en etapas tempranas, la probabilidad de curación puede alcanzar hasta el 90 por ciento», destacó.
Finalmente, especificó que el uso avanzado de la radioterapia con equipos que utilizan inteligencia artificial, en etapas tempranas de la enfermedad, causa menos toxicidad y efectos adversos a las pacientes.
«La prevención está en nuestras manos: vacunarse, realizarse estudios de detección y acudir al médico ante cualquier sintoma. Es un esfuerzo conjunto entre la población, el personal de salud y las autoridades», concluyó.

